Colombia también es turismo religioso

Colombia también es turismo religioso

Latinoamérica es una de las regiones con más fieles del catolicismo a nivel mundial. Es una cultura que ha crecido desde la conquista española y que, a partir de la fusión de creencias religiosas europeas e indígenas, cuenta con una gran diversidad de figuras santas. 

Tan solo en Colombia hay cientos de advocaciones marianas. Se dice, tal vez en broma, tal vez no, que por cada pueblo hay una virgen. Y es que es más que común entrar a cualquier pueblo del país cafetero y encontrarse con un altar a la Virgen María o a alguna de las vírgenes propias de la zona. Es más que claro que la cultura colombiana está muy ligada al catolicismo. 

En el país no solo encuentras altares a vírgenes, sino también cientos de construcciones arquitectónicas que son visitadas por miles e incluso millones de fieles cada año. Lugares que no solo son increíbles por las piezas que albergan sino porque su historia está en la boca de los locales de estas zonas y su tradición se difunde oral y artesanalmente. 

Hoy te hablaré de tres lugares que no puedes perderte si quieres conocer la cara católica de Colombia. 

Buga, el centro religioso en el Valle del Cauca

Buga es uno de los municipios más antiguos de todo el país. Para ser exactos, su fundación fue hace 459 años, durante la época colonial. Gracias a esto, visitar Buga es entrar en una puerta hacia el pasado. Es como si el tiempo se hubiera congelado en las calles y en las terrazas por las que los lugareños ven a los visitantes. 

Acá se fusiona lo colonial y lo contemporáneo para que quien viene como turista disfrute de su Centro Histórico que tiene construcciones que datan del los siglos XVII y XVIII mientras encuentra las comodidades del mundo moderno. 

Buga es un punto de encuentro religioso muy importante porque es el único lugar en Colombia en donde se encuentra una basílica y una catedral. La Basílica del Señor de los Milagros es el centro religioso de peregrinaje en Colombia. Es una construcción hermosa que llama la atención a lo lejos por su vivo color rosado. que está rodeada de palmeras y árboles verdes. Hay atardeceres en los que incluso la basílica se pierde entre los colores cálidos del cielo. Fue inaugurada en 1907 y hasta la fecha es una de las construcciones de índole religioso mejor cuidadas del país. 

La Catedral de San Pedro Apóstol se encuentra a unas cuantas calles de ahí. Sus paredes han presenciado años de historia y a millones de personas. Fue construida en 1616 por indígenas y esclavos africanos, pero el terremoto de 1766 acabó completamente con ella. En 1781 se finalizó su reconstrucción y hoy en día es una de las catedrales más visitadas en toda Latinoamérica. 

Ipiales, una ciudad que crece a partir de su religión 

Ipiales es una de las ciudades más importante a nivel de turismo religioso en toda la región latinoamericana. Esto se debe en gran parte a que en ella se encuentra la basílica Santuario Nuestra Señora de la Lajas, en donde es venerada la Señora Rosario de las Lajas. Visitar la basílica es toda una maravilla. Entre las montañas de Nariño se alza una construcción arquitectónica impresionante. Las piedras blancas y grises de las que está construída sobresalen en medio del verde de la montaña y dan con un puente que termina por unir dos cimas separadas por un riachuelo. 

La Señora Rosario de las Lajas, madre de Dios, fue coronada en 1952 por orden de la Santa Sede y desde entonces son millones de fieles los que vienen a visitarla. Del 1 al 15 de septiembre se llevan a cabo las fiestas patronales y el 16 de septiembre se celebra la aparición de la figura. La imagen apareció en una piedra de laja en el abismo de la montaña durante el Virreinato de la Nueva Granada y cuenta la tradición que su descubrimiento se dio gracias a la sanación de la hija de una indígena que por allí pasaba. La niña comenzó a tener visiones y a decir que la “mestiza” la llamaba; después de dar indicaciones exactas de dónde se encontraba la advocación, y tras una difícil búsqueda, se encontró la imagen de la Virgen tallada sobre la piedra.

A pesar de que la celebración se realiza en septiembre, durante todo el año se pueden encontrar fieles que viene en búsqueda de un milagro, una respuesta, un deseo de adoración y también a los turistas que buscan conocer más sobre esta increíble historia. Gracias a esto, Ipiales es una ciudad cuya economía local se basa en el turismo religioso. Encontramos desde visitas guiadas, hasta artesanías hechas por los habitantes que al tiempo son fieles creyentes de esta Virgen.

Visitar Ipiales es conocer de la mano de sus originarios la historia de una comunidad que ha encontrado su base en el milagro de la Señora de las Lajas. 

Popayán, la ciudad colonial por excelencia

Popayán es la capital del departamento del Cauca y es reconocida por ser el destino religioso por excelencia de todo aquel que quiera conocer de raíz las tradiciones santas de Colombia. Su mayor atractivo se encuentra en que es una de las ciudades más antiguas de Colombia. Su fundación data de 1537, cuando el conquistador Sebastián de Belalcázar, tras someter a los indígenas que allí habitaban desde la época precolombina, declaró el territorio propiedad de la Corona Española y lo utilizó como apertura de la ruta que supondría la búsqueda de El Dorado. 

Desde su época colonial, la ciudad se ha mantenido en perfecto estado, no solo a nivel arquitectónico, sino también a nivel tradicional. Los rituales religiosos que se llevan a cabo hoy en día son los mismos que se realizaron hace siglos y por los cuales Popayán adquirió un alto grado de importancia en el mundo católico. 

Por un lado, nos encontramos con las Procesiones de Semana Santa de Popayán que han atraído a tantos millones de creyentes y que ya son consideradas Patrimonio Cultural de la Humanidad. Desde los balcones de los hostales, que por supuesto tiene un estilo muy colonial, se pueden observar ríos de gente que celebra la semana más importante en el mundo católico. Este es un espectáculo inolvidable porque suelen hacerse en la noche y las calles se alumbran durante un recorrido de 2 kilómetros en los que hay rezos, cantos y representaciones bíblicas. 

El Museo de Arte Religioso es también uno de los destinos que no puedes dejar pasar si visitas Popayán. Está localizado en una casa antigua que fue construída en el Siglo XVIII. En el Museo se exponen obras sacras de los siglos XVI hasta el XX. En Semana Santa se abre una bóveda secreta que contiene piezas únicas de gran valor artístico y monetario. 

Además, Popayán es el hogar del Festival de Música Religiosa, uno de los más importantes en el mundo. Lo interesante de este Festival es que no solo explora la música católica, sino que también invita artistas que hacen música islámica, sefardí, celta, luterana, etc. De esta forma Popayán no se cierra a los otras culturas y religiones, sino que es el punto de encuentro de ellas.