¿Ya conoces el Turismo sostenible?

¿Ya conoces el Turismo sostenible?

Viajar es una de las experiencias más bellas, no hay nada que se compare a la emoción de conocer un lugar en el que has deseado estar por mucho tiempo, o pegarte una escapada de todo el peso de la ciudad. Conocer nuevos lugares y personas no solo es enriquecedor a nivel cultural, sino que te deja el corazón hinchado de buena energía.

Sin embargo, como viajeros (y más si somos amantes de la naturaleza) debemos preguntarnos de qué forma afectan nuestros viajes al planeta y las personas que habitan en él. En este momento se habla bastante de la sostenibilidad porque es más que claro que nuestro hogar no aguantará si seguimos habitándolo como lo hemos hecho hasta ahora, así que lo que la sostenibilidad busca es consumir de forma más responsable, y eso también incluye al turismo.

Por mucho tiempo el turismo se movió de forma irresponsable, así que fue visto como algo intrusivo y destructivo, pero con la idea de un turismo sostenible las cosas cambian. Ten por seguro que sí es posible viajar de manera responsable y que el turismo puede ayudar a conservar la biodiversidad y la cultura de los territorios que visitamos.

En los lugares que visitas viven personas que conocen mejor que nadie esos territorios. Ellos se encargan de ser los anfitriones de tu viaje, de enseñarte lo más importante sobre su cultura y también la importancia de conservar la zona que estás visitando.

Los anfitriones locales no solo cumplen un papel muy importante por lo anterior, sino que también, al ocuparse de guiarte en tu viaje están evitando trabajar en caza de animales, deforestación o cultivo de drogas. Es decir, al ser un turista sostenible estás aportando a que los anfitriones pueden mantenerse económicamente estables en un trabajo que ayuda al planeta.

Apoyar a los anfitriones locales les permite permanecer en su tarea de conservación, y ¿por qué no?, en algún momento puedes llegar a ser parte de sus proyectos. Por ejemplo, en Colombia, algunos de los proyectos son: en Calanoa, una reserva natural en el Amazonas, se enseñan las tradiciones de la región a quienes aún viven allí; la comunidad Isla La Plata, en el pacífico, se encarga de organizar actividades de pesca responsable; el safari Juan Solito Ecolodge se enfoca en la conservación de especies en peligro en los llanos orientales; la Comunidad de Mocagua cuida de primates y aves que fueron víctimas del tráfico ilegal de especies y la Comunidad de Bahía Hondita está comprometida con la conservación de las tortugas marinas.

Al viajar y tener contacto con un lugar a partir de anfitriones estarás turisteando de forma no intrusiva, pues serás un invitado a la comunidad de tu anfitrión. Además, el hecho de que te enseñe cuáles son los cuidados que debes tener para no afectar de manera negativa el territorio permite que te acerques a la naturaleza de forma más orgánica.

No dudes en acercarte a este tipo de turismo, de ser uno más de los que le estamos apostando a crear comunidades que respetan y protegen el planeta que se nos dio para habitar. ¡Únete a la causa!