Conexión Awake primera temporada: así se cumplen los sueños

Conexión Awake primera temporada: así se cumplen los sueños

¿Qué es viajar sino entender que la satisfacción la podemos encontrar en las cosas más pequeñas? Cuando viajamos nos damos cuenta de que la estabilidad no está en unas cuatro paredes, un auto y un salario fijo, sino que se encuentra en la felicidad que puede traer a nuestras vidas conocer a amigos que quizás no volvamos a ver, andar con una mochila en donde nos quepa la vida, crear recuerdos que nos durarán para siempre y, sobre todo, cumplir los sueños más grandes que tenemos.

Viajar forma esos sueños y después los alimenta, es por eso que la primera temporada de Conexión Awake decidió cumplir los sueños de tres anfitriones de diferentes destinos del país. Cada uno de ellos anhelaba conocer un lugar específico en Colombia, por eso decidimos llevarlos a cumplir su sueño de la mano de algunos de los viajeros más reconocidos de Colombia: Christian ByField, Caminantr3s y Buscando a Jacinta.

A continuación te invitamos a conocer más de los tres protagonistas de la primera temporada de Conexión Awake.

Chachita: Conexión Caño Cristales

A Ruth Nibeth Martínez Caizamo la han llamado toda la vida ‘Chachita’, esto comenzó cuando, al nacer, su hermana mayor de tan solo un año de edad intentaba decirle “muchachita” pero solo podía pronunciar la palabra “chachita”. Es una palabra que suena tierna y agradable. Así es Chachita: tierna y agradable, nuestra anfitriona de Nuquí, en Chocó, que tenía el sueño de conocer el río más bonito del mundo: Caño Cristales.

Chachita se define a sí misma como una gran cocinera de la comida típica del pacífico y como una empresaria exitosa. Ella misma siembra y cosecha los ingredientes que utiliza para sus platos. Y esto no es de sorprender teniendo en cuenta el gran amor y respeto que tiene por la selva, la naturaleza y por su comunidad. “Con la riqueza natural que se tiene se puede vivir, porque lo tenemos realmente todo. Uno es rico si se tiene la agricultura”, afirma con una gran sonrisa en la boca.

La sonrisa de Chachita demuestra lo mucho que está agradecida con la vida y con Dios por permitirle vivir como vive y hacer lo que hace.

Hace seis años participa en la industria del turismo. Comenzó porque le llamó la atención la conversación que se estaba girando alrededor del turismo de naturaleza, por lo que decidió utilizar la tierra de su familia para poder trabajarla desde el turismo. Lastimosamente la violencia llegó al territorio y asesinaron a su primo e, incluso, amenazaron con asesinarla a ella. Pero su fortaleza y tenacidad pudo más y en 2017 sacó adelante su proyecto de posadas loclaes. Se trasladó a Panguí para armar un negocio con tan solo una posada y se convirtió en anfitriona de Awake vendiendo experiencias turísticas en Nuquí.

El interés primordial de Chachita es apoyar procesos comunitarios a partir de fortalecer la memoria y el encuentro con la naturaleza por medio del turismo de naturaleza. Esto lo ha hecho a través de la enseñanza a quienes la visitan y a sus compañeros de comunidad, pues es una maestra por excelencia.

Por todo esto, Awake decidió cumplir su sueño: conocer Caño Cristales. Esto lo hizo en compañía de los influenciadores de viajes Caminatr3s. Al principio, Chachita no podía creer que estaba a punto de cumplir su deseo. Con voz de alegría y una gran sonrisa en su boca dice: “Yo ya asimilé que voy para Caño Cristales. Solo lo había visto por la televisión”.

Ella fue recibida en La Macarena por Jairo Fandiño, el anfitrión de este destino, y desde el primer momento le demostró lo agradecida que se sintió por el recibimiento. Durante todo el viaje Chachita no paró de sonreír y asombrarse con la belleza inmensa de la región. Además, se montó por primera vez en su vida en un caballo.

Cuando por fin llegó a Caño Cristales levantó las manos y nos mostró la sonrisa más grande de todo el recorrido. “¡Magia!”, exclamó. “Si vuelvo a nacer vuelvo a repetir este sueño. ¡Gracias, Dios!”, dijo entre lágrimas.

Para Chachita la máxima expresión de la belleza está en La Macarena.

Jairo:

Todos en algún momento de nuestras vidas hemos soñado con conocer la nieve. Jairo Fandiño, anfitrión de Awake en La Macarena, también lo soñó y cumplió ese sueño de la mano de Awake y la influenciadora de viajes Buscando a Jacinta.

Él se dedica al turismo desde el 2008, comenzó como guía, y luego pasó a ser líder de servicio de Awake. Tiempo después fundó su agencia operadora y desde entonces es anfitrión de Awake. Gracias a esto ha creado un tejido social que ha permitido a muchas familias de la región vivir del turismo de naturaleza.

Ama vivir del turismo porque se dio cuenta de que “es una actividad que genera recursos sin hacerle daño al bosque, además uno se da cuenta que por medio del ecoturismo se valora el patrimonio natural. Hay muchas personas que no conocen qué es un bosque y por medio del turismo de naturaleza pueden aprenderlo y valorarlo”, afirma, y en sus ojos se puede ver el orgullo que siente por su trabajo.

Para Jairo, el turismo es lo mejor que le ha podido pasar. Como era de costumbre en la región, desde pequeño se le enseñó que había que tumbar selva para hacer praderas en orden de tener un ingreso económico, pero con su trabajo aprendió a amar la naturaleza y los ecosistemas, a cuidarlos y, sobre todo, a enseñar a otros a cuidarlos también. “Lo mejor de vivir en este territorio es que se vive en paz”, dice Jairo. Jairo también quiere conocer la nieve.

Jairo pudo cumplir su sueño al ser recibido por Yamid en El Cocuy, Boyacá. Estaba muy abrigado cuando llegó y se notaba que el frío le había pegado un poco duro, pero sus ganas de conocer la nieve le quitaron el cansancio.

El día llegó y se levantó a las 4:30 de la mañana para salir a conocer el borde de nieve del Pulpito del Diablo. En el camino tomó fotos de los frailejones para mostrarle a sus amigos que no los conocen, quería compartir su felicidad con quienes lo esperaban en casa. Mientras iban subiendo, Jairo se maravilló de la belleza que ofrece la montaña y, mientras desde abajo ve la montaña, exclama “¡No me las creo!”.

En lo alto de la montaña nace la vida, nace el agua. “Después de esto, el cielo”, decía mientras subía con toda la voluntad y emoción que le surgía. A 2400 metros de la meta Jairo toma la delantera, pero cuando está a punto de llegar a la nieve, para su caminata y espera a sus compañeros. Quiere disfrutar esta alegría con ellos. Abre los ojos y la boca y solo sale la palabra “hermoso” de su boca.

Jairo ya conoció la nieve, su próximo sueño es conocer el mar.

Yamid:

Así como Jairo, Yamid Buitrago, también anhelaba conocer el mar. ¿Quién no ha deseado con todo el corazón en algún momento de su vida sentir al mar poderoso bañandolo?

A Yamid, el turismo le cambió su estilo de vida, pues ahora conoce a gente y culturas nuevas de cualquier parte del mundo constantemente. Y es que para él, lo mejor de ser anfitrión es poder compartir la hermosura de su región con otras personas y contar historias y experiencias.

Yamid es muy bueno identificando plantas, por lo que cuando hace sus recorridos, se encarga de hablarles a sus viajeros de las plantas que va encontrando en el camino y contarles cuáles son sus propiedades medicinales. A partir de su trabajo como anfitrión busca dejar un mensaje de conservación para reducir la huella ecológica que el turismo irresponsable ha dejado a su paso.

Cuando comienza su recorrido hacia Nuquí, para conocer el mar, en su cara se puede notar la alegría que tiene. Va en compañía del influenciador de viajes, Christian ByField, que se encarga de darle un maravilloso recorrido por Medellín, ciudad en la que hacen escala para seguir con su recorrido hacia el Pacífico colombiano.

Por fin llega el momento y cuando van aterrizando Yamid puede ver por la ventana como la inmensa selva se transforma en mar. Llegó. Lo ve de cerca cuando está en la lancha camino al puerto de Nuquí. Graba en su celular mientras levanta la mirada para poder admirarlo con sus propios ojos y decir con la voz entrecortada “es maravilloso”.

A Yamid le brillan los ojos cuando, al llegar a la playa se encuentra con la frase “Yamid, bienvenido” en la arena y con un ramo de flores, una sorpresa que le preparó Chachita, su anfitriona. No para de agradecer, es el invitado de honor.

En su viaje, Yamid tuvo la oportunidad no solo de conocer el mar, sino de conocer las playas únicas del Pacífico colombiano, y adentrarse en la selva que lo asombró con cada animal o planta que veía. Se enamoró del mar. Se enamoró de Nuquí.

Si quieres conocer más sobre los viajes que realizaron Chachita, Jairo y Yamid visita conexion.awake.travel y revive la primera temporada de esta maravillosa serie.