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Es la actividad que desde tierra o desde una embarcación permite a viajeros e investigadores apreciar algunos rasgos físicos y movimientos que hacen parte del comportamiento de las ballenas jorobadas que llegan cada año a las aguas del Pacífico colombiano para cumplir con funciones de apareamiento, alumbramiento y crianza.
Guía de Avistamiento de Ballenas en Colombia
Escrito por: Awake.travel
Posted on 13 Feb 2017

¿Qué es el avistamiento de Ballenas?

Es la actividad que desde tierra o desde una embarcación permite a viajeros e investigadores apreciar algunos rasgos físicos y movimientos que hacen parte del comportamiento de las ballenas jorobadas que llegan cada año a las aguas del Pacífico colombiano para cumplir con funciones de apareamiento, alumbramiento y crianza.

Aunque las ballenas jorobadas nadan en todos los mares del mundo, cuando se trata de hacer avistamiento, surgen diferentes aspectos que inciden para su presencia en el océano Pacífico colombiano. La calidad del agua, su profundidad y temperatura, así como la tranquilidad de la zona determinada por las características de los vientos y la presencia de embarcaciones. 

La actividad de avistamiento muchas veces es fortuita y requiere de la paciencia de los viajeros y de los operadores, pues no siempre se logra el objetivo cuando se programa una salida para verlas. Aquí inciden factores climáticos o de comportamiento a causa de imprudencias cometidas por las personas; y a pesar de que es probable verlas durante todo el día, es más factible hacerlo cuando el mar está calmo o cuando baja la intensidad del brillo solar, especialmente en las primeras horas de la mañana o en las últimas de la tarde.

Avistamiento responsable

Si bien el avistamiento de la ballena jorobada resulta uno de los momentos más emocionantes, es importante tener en cuenta que hay normas legales que controlan esta actividad y reglas mínimas de comportamiento que deben seguirse por parte de los viajeros, los operadores y los conductores de las embarcaciones utilizadas para tal fin. A pesar de que las ballenas no atacan al hombre y por el contrario, tratan de esquivarlo, una salida de avistamiento en la que se cometan imprudencias podría no dejar los más gratos recuerdos, ya que en su afán de observar estos inmensos cetáceos las personas no deben caer en acciones que los perturben, los intranquilicen o los lleven a hacer movimientos que causen accidentes. 




Por parte de los motoristas

Es su deber atender las disposiciones de la Dirección General Marítima Dimar respecto a los requisitos para el zarpe y las maniobras a realizar cuando se observan ballenas:

  • En cualquier caso no deberá acercarse a una distancia menor a 200 metros de la ballena.
  • Cuando se encuentre a 300 metros o menos deberá navegar a una velocidad lenta sin superar la del nado de la ballena, o en su defecto, debe tener el motor en neutro.
  • Podrá acercarse en forma paralela a la ballena, ligeramente por detrás y situarse adelante pero sin obstruir su paso permitiéndole que se acerque. Las aproximaciones directas por delante y por detrás resultan amenazantes para las jorobadas.
  • Debe evitar los cambios bruscos de velocidad. Cuando tiene que hacerlos continuamente, así como de dirección.
  • No acercarse a una madre con su cría, si lo hace es prudente que se aleje a baja velocidad y sin producir oleaje.
  • Si las ballenas están saltando o realizando alguna maniobra de comportamiento debe alejarse ya que ellas requieren de espacio. Acercarse más de lo permitido podría ocasionar accidentes.
  • Los motoristas de embarcaciones grandes deben permanecer a una distancia de 2 km cuando observen investigadores que estén haciendo grabaciones.
  • El alejamiento de las ballenas tiene que hacerse lentamente sin causar olas.

Por parte de los viajeros

La visita de las ballenas jorobadas a Colombia es un hecho natural majestuoso e inolvidable, pero es importante que los viajeros manejen sus emociones y mantengan una conducta prudente cuando salgan en plan de avistamiento. Estas son algunas recomendaciones:

  • Conozca las normas que rigen las embarcaciones y vele porque los motoristas las cumplan.
  • No intente dispersar los grupos de ballenas.
  • No les dé de comer ni arroje desperdicios o basura al mar.
  • Si está nadando y accidentalmente se encuentra una ballena, hágalo a más de 30 metros, tratando de alejarse lo antes posible.
  • Procure mantener silencio, los ruidos fuertes las incomodan.
  • Mire hacia el mar y esté atento a los soplos o movimientos de las ballenas.

                                                


Temporadas

La temporada de ballenas en Colombia inicia en julio y se extiende hasta finales de noviembre, incluso algunos ejemplares permanecen durante los primeros días de diciembre. El arribo de las jorobadas es paulatino, es decir, no llegan todas al tiempo y generalmente no permanecen en el mismo sitio. Hay grupos que se devuelven al Pacífico ecuatoriano y otros que suben hasta Panamá y Costa Rica. Es habitual que los machos regresen pronto al sur de Chile y a la Antártica una vez cumplen su función de apareamiento. Los jóvenes es raro verlos en Colombia, pues no tienen necesidades adicionales a la de alimentarse. Cuando las ballenas alumbran a sus crías, sí permanecen durante cuatro meses para que los ballenatos se alimenten de su leche para ganar la complexión necesaria que les permita emprender el largo viaje de regreso a la región más austral del mundo.


Observando desde el mar

El plan de ver ballenas desde una embarcación tiene mayor demanda que el practicado desde la costa, porque existe la posibilidad de seguirlas para apreciar su nado y sus comportamientos, claro está, siempre y cuando se respeten las normas establecidas para el avistamiento de cetáceos. Hay que tener en cuenta que se pueden observar varias clases de grupos de ballenas: los de madres con su cría, los grupos en cortejo y los de cantores; en cualquier caso, es imprescindible conservar la distancia limite y asumir una conducta de respeto, especialmente cuando se trate de la madre y su cría, por ser un grupo vulnerable que requiere total calma. Presionarlo podría causar su separación, poniendo en riesgo la vida del ballenato. Vale recalcar, que aún en temporada, el plan de ver ballenas requiere de sobrada paciencia ya que inciden varios factores que tienen que ver especialmente con las condiciones climáticas y con la disciplina que deben mantener turistas y operadores a fin de garantizar la tranquilidad de las jorobadas. Por el movimiento del mar es poco recomendable el uso de binoculares ya que esta acción suele provocar mareos.

Equipo para observar y qué llevar

Aunque la lluvia y la bruma son factores que alteran la jornada de avistamiento de ballenas, sí hay que tener en cuenta que la región Pacífica colombiana es una zona altamente lluviosa, razón por la cual resulta prioritario llevar capas impermeables y bolsas plásticas, ojalá con cierre hermético para proteger los documentos e implementos personales, las cámaras fotográficas y equipos electrónicos. 

Recomendaciones

Independientemente del estado del tiempo, estas son algunas recomendaciones para la hora de ver ballenas:

  • Gorra para protección de los rayos solares.
  • Usar siempre chaleco salvavidas.
  • Llevar binoculares.
  • Usar gafas de sol con filtro UV.
  • Usar protector solar.
  • Tener provisiones de bebidas hidratantes y comida ligera.
  • Indispensable una bolsa para recoger la basura.
  • Bolsa impermeable para proteger las pertenencias.
  • Una buena cámara fotográfica, preferiblemente con lente zoom para acercar las tomas.
  • Zapatillas antideslizantes para buen agarre en la embarcación.
  • Pastillas para el mareo.
  • Opcionalmente lleve binoculares y GPS para identificar rutas de movimiento.

Comportamiento y juegos:

Las necesidades de apareamiento y crianza determinan el comportamiento de las ballenas jorobadas en las zonas de reproducción. Aunque el apareamiento no se ha observado, sí se tienen identificados varios movimientos aéreos asociados al juego, la excitación, el cortejo y la agresión entre machos en disputa por la hembra. Tales acciones de crías y adultos incluyen, entre otras, saltos, cabezazos y coletazos caracterizados por ser divisables. Por la misma razón, los comportamientos de las jorobadas son conspicuos, es decir, llamativos y de alto impacto visual y acústico.

  • Los aletazos

Son golpes que la ballena da a la superficie del agua con sus largas aletas pectorales permaneciendo sobre un costado o sobre el dorso. Este movimiento se caracteriza por la fuerza, el intenso ruido y las salpicaduras producidas. Los aletazos se relacionan con filiaciones sexuales o con manifestaciones de contacto entre la madre y su cría. Cuando los golpes de aletas son suaves las ballenas los utilizan como parte del cortejo, por el contrario, cuando son fuertes, representan un recurso utilizado para alejar a los machos rivales.

  • Los coletazos

Los coletazos han sido interpretados como señales de alerta o de incomodidad. La jorobada saca la cola del agua y golpea la superficie, o la deja caer; ambos movimientos pueden tratarse de conductas agresivas. El coletazo es posible de ver cuando la ballena macho se muestra ante sus rivales o ante la presencia cercana de embarcaciones, esto podría ser señal de advertencia; pero si dicho movimiento es lento y cuidadoso, es probable que se trate de una actitud de juego.

  • Espionajes

Más que movimientos, suelen tratarse de exposiciones de cabeza que son como actos de vigilancia que les sirven a las ballenas para orientarse o encontrar el origen de ruidos o circunstancias que las perturban. También es factible que la exhibición de la cabeza sea el movimiento previo a un giro o un salto.

  • Los saltos: 

Algunos expertos han detectado más de cien saltos de las ballenas en una sola sesión de observación, dándoles una interpretación según como estas los ejecuten. Los saltos hacen parte de una serie de vistosos comportamientos aéreos que se asocian a la comunicación de las ballenas y a sus necesidades de apareamiento, crianza y bienestar. Los distintos saltos exhibidos son comunes a los adultos y a las crías. Están clasificados de la siguiente manera:


                                                                                                          

  • Saltos de vientre:

Según parece, se asocian a la excitación, la orientación fuera del agua o como señal de alerta a otros ejemplares a fin de protegerse de los depredadores. Para realizar este movimiento, también conocido como barrigazo, la ballena saca parte de su cuerpo fuera del agua y cae soportando el peso sobre su vientre.

  • Saltos de giro:

Están relacionados con señales de advertencia, asociación, juego, orientación fuera del agua, desarrollo muscular y limpieza de los parásitos que se adhieren a la piel de las ballenas. En este salto la ballena emerge verticalmente y casi por completo fuera del agua, luego gira y cae de lado o sobre el dorso.

  • Saltos de cola: 

Se asocian con estados agresivos y de incomodidad, y al igual que los demás movimientos producen sonidos muy fuertes debajo y encima de la superficie marina. Estos movimientos son de gran impacto auditivo, pero especialmente óptico. En estos saltos, o coletazos, la ballena exhibe y golpea su cola fuertemente contra el agua.


Tiempo de las ballenas jorobadas en Colombia

  • Junio y julio: llegan los primeros ejemplares.
  • Agosto: es más notoria la presencia de jorobadas.
  • Septiembre: momento cumbre del avistamiento. Suceden cortejos, apareamientos y nacimientos.
  • Octubre: comienza el retorno de algunos ejemplares a la Antártica y al surde Chile.
  • Noviembre: grupos de madres con sus crías emprenden la emigración al hemisferio sur.
  • Diciembre: ocasionalmente es posible ver las últimas ballenas.

Durante la temporada de ballenas, unos tres mil de estos mamíferos nadan especialmente cerca de las costas de Bahía de Málaga, Parque Nacional Natural Gorgona y los golfos de Tribugá y Cupica, donde permanecen entre cuatro y cinco meses, aunque algunos ejemplares se devuelven a Ecuador o siguen hacia Panamá y Costa Rica. Es posible que dentro del grupo de ballenas que emigran a Colombia algunos machos sólo cumplan su función de apareamiento y se regresen antes de lo previsto a la Antártica, mientras que las hembras que paren se quedan para alimentar a sus ballenatos.

Los  5 destinos del país a donde llegan dichos las ballenas: Nuquí, Bahía Solano, Buenaventura, Tumaco y el Parque Nacional Natural Gorgona en Guapi, que además de reunir las condiciones ambientales y climáticas para el nacimiento y el apareamiento de las jorobadas, están compuestos por una serie de magníficos escenarios naturales que deben conocerse.

Al occidente del departamento del Chocó sobre las playas del golfo de Tribugá el municipio de Nuquí es un paraíso virgen y natural conformado por varios sectores, que además de sus atractivos, se convierten en puntos estratégicos para el avistamiento de ballenas

Nuquí es la suma de playas solitarias sobre el océano Pacífico que en su parte posterior se encuentran con la espesura de la selva húmeda tropical de la serranía del Baudó, en cuya frondosidad nacen bastantes ríos quebradas, cascadas y riachuelos. De igual forma, todo el entorno de Nuquí es hábitat de una población incontable de fauna de aire, tierra y agua; fauna que en armonía con el amplio inventario de flora hace de este uno de los destinos más especiales de Colombia para los ecologistas y los viajeros que de verdad aman y respetan la naturaleza. 

Donde al atractivo de la observación de ballenas se suma la oportunidad de ver uno de los atardeceres más espectaculares de Colombia. Bahía Solano es un lugar muy demandado por ecologistas y viajeros que encuentran estas y muchas más razones para llegar. 

Situado al noroccidente del departamento del Chocó, este municipio abarca desde el límite boreal de la Ensenada de Utría hasta el golfo de Cupica y todas sus playas. Por la espesura de la selva, la virginidad de las playas, el cálido océano Pacífico y por muchas más razones, Bahía Solano todavía mantiene ese rótulo de paraíso. Un lugar verdaderamente mágico en el que sus pobladores procuran mantenerlo así, para la paz de sus días y el beneplácito de los visitantes, que por si fuera poco, tienen la fortuna de poder acudir todos los años para ver a las puntuales ballenas jorobadas. 

La denominada vía al mar rompe la cordillera Occidental y atraviesa distintos paisajes de bosque andino y selva húmeda tropical. Al final de 120 km de recorrido desde la ciudad de Cali, se encuentra con la brisa que exhala el océano a la altura de Buenaventura, el puerto marítimo más importante de Colombia sobre el Pacífico. 

Destino de contrastes naturales, económicos y culturales, al que pertenece la Bahía de Málaga, considerada la más grande sala de partos de las ballenas jorobadas. Por la intensa actividad portuaria, Buenaventura tiene un poderoso impacto en la economía del país, ya que a través de su muelle se mueve más del 50% del intercambio comercial de Colombia con otras naciones. Por tal motivo, la ciudad no se detiene, no duerme, siempre hay algo por hacer. Dinámica en el día y alegre en las noches, por cuenta de sus niches entusiastas y orgullosos de su raza, de su pueblo y de su puerto.

  • Tumaco, Nariño

Blanquecino, agrisado, como la grande perla que alguna vez un pescador encontró. Así podría verse Tumaco, destino dispuesto sobre la costa pacífica nariñense a 300 km de Pasto, la capital del departamento. 

Tumaco es pueblo y puerto a la vez, un lugar inundado de esperanza, la que dibujan cientos de sus niños que no paran de jugar fútbol en la playa y que sueñan con ser estrellas del mañana en los estadios del mundo. Esos mismos chiquillos, jugando en las playas de Bocagrande, son también los primeros portavoces de la llegada anual de las ballenas jorobadas. Con su grito emocionado de “ya vienen, ya vienen” anuncian a toda la población, que están en uno de los primeros y privilegiados lugares donde se avistan los inmensos cetáceos. En Tumaco la visita de las jorobadas se complementa con el recorrido por manglares, un morro, un puente y una marimba que suena a toda esa pura música de la costa. Tumaco es Pacífico.

En la bahía que lleva su mismo nombre, sobre el océano Pacífico, se localiza el municipio de Guapi, importante puerto del departamento del Cauca y punto de partida hacia una de las reservas naturales más boyantes y fascinantes de Colombia: el Parque Nacional Natural Gorgona, que dado su amplísimo inventario de flora y fauna, en tierra y mar, se convierte en destino predilecto de investigadores y turistas que prefieren la naturaleza.

Gorgona pertenece a la jurisdicción de Guapi, lo que convierte a la isla en el único destino caucano para hacer avistamiento de ballenas jorobadas, programado desde tierra y fortuito desde embarcación. Con el Parque Nacional Natural Gorgona como destino principal, el municipio de Guapi es por sí solo un puerto con intensa actividad en el que se da permanentemente el intercambio comercial de pescadores y agricultores de la zona.



Tomado de : Ministerio de Comercio Industria y Turismo y Cartilla Festival de La Migración Chocó, Colombia